Nos falta su crónica. (Ane Rodriguez Armendariz)

2026, Ene 12

El partido del pasado sábado no fue cualquier cosa. El Hernani disputó contra uno de sus contrincantes históricos más admirados, el Cisneros. Pero no por eso. Sino porque fue el primer partido jugado de liga sin “el presi”. Nos falta su crónica. Su nueva afición desde el comienzo de la temporada 2025/2026. Una crónica que nunca firmaba, pero que cada vez escribía con más soltura, con más épica, como le gustaba a él. Hoy pensaba qué hubiese escrito sobre el partido, y creo que lo habría titulado algo así como:

EL HERNANI NO FALLA. Y ARRASA, CON CARIÑO

o quizás algo como

CON AGUA, CON JUEGO Y CON ORDEN: INVENCIBLES

Le hubiese emocionado el homenaje, con el minuto de silencio y la pancarta con su foto. Y el último pasillo, por supuesto, con todo el pueblo volcado. Y los minutos de silencio en los partidos de rugby de todo Euskadi, el primer fin de semana después de su fallecimiento.

Pero volvamos a la crónica de la octava jornada de liga. Juanito probablemente habría escrito que el club hernaniarra pasó por encima de su contrincante, con respeto y con admiración, pero sin concesiones. Seguro que habría empezado diciendo que el Hernani salió como un cohete desde el inicio, con las condiciones climatológicas a su favor.

Habría señalado que en el minuto 4 llegó el primer ensayo local, fortuito y sin transformar, y que apenas cuatro minutos después, los tricolores volvieron a ensayar, esta vez acertando a palos para dejar el marcador en un claro 12–0. Que el Cisneros reaccionó rápido y que en el minuto 12, a base de patadas más propias de un partido de fútbol, consiguió ensayar y transformar para colocar el 12–7 en el marcador. Habría rematado la frase dejando claro que ese fue su único movimiento, que el marcador del Cisneros no volvería a moverse en todo el partido.

“El presi” habría escrito que, con el paso de los minutos, Landare se fue convirtiendo en una auténtica piscina. Que el campo dificultó el juego y convirtió el partido en un verdadero desafío de titanes. Y que, en esas condiciones, el Hernani supo adaptarse mejor, imponer su ritmo y seguir sumando, hasta irse al descanso con un 29–7.

Seguro que habría cerrado la crónica apuntando que la segunda parte no cambió el guión. Que el Hernani mantuvo la intensidad, siguió ampliando la ventaja y que el partido terminó con un contundente 55–07, bajo una tremenda tromba de agua, propia de unos dioses que lloran por la partida de Leónidas. 

Agur eta ohore Juanito

BULTZA HERNANI!!!